Qué son las hipotecas verdes y cómo funcionan
Así, por ejemplo, una hipoteca verde puede vincular el tipo de interés a la calificación energética de la vivienda para cuya compra el cliente pide financiación, o también puede ser una hipoteca que resulte más barata a la hora de reformar un inmueble para hacerlo eficiente a nivel energético. En definitiva, se trata de préstamos con condiciones especiales para inmuebles sostenibles y reformas destinadas a mejorar la eficiencia energética.
La finalidad de las hipotecas verdes, por tanto, es beneficiar al comprador o a la persona que quiere rehabilitar su hogar, pero también revertir en el medio ambiente. La idea es que todos ganemos.
Por un lado, se fomenta la compra y rehabilitación de viviendas sostenibles, lo que contribuye a luchar contra el cambio climático. Por otro lado, el cliente ve recompensada su acción con ahorro o con unas mejores condiciones.
Por último, los bancos también salen ganando, ya que se reduce el riesgo de impago por parte del propietario y se incrementa el valor del inmueble.