Cómo mantener una segunda residencia
- Cada vez que vayas, lo primero que debes hacer es abrir las ventanas para ventilar. No importa si hace frío o hace calor, el aire debe renovarse porque la casa hace semanas que está cerrada.
- Lavando los textiles y accesorios como las cortinas, las alfombras y la ropa de cama conseguirás que la casa huela a limpio enseguida a la vez que eliminas un montón de polvo acumulado.
- Te recomendamos poner bolsas antihumedad en los armarios. Si eres de los que deja la ropa de verano en la segunda residencia de un año para el otro, utiliza bolsitas con perfume para la humedad. De esta forma evitarás que aparezca el moho, cosa muy habitual en los pueblos de playa.
- Después de quitar el polvo y fregar la casa, añade ambientadores y flores secas para eliminar el olor a espacio cerrado. Si apuestas por flores naturales te servirán también para decorar y dar un aire fresco al comedor y a las habitaciones.
- Si cuando acabe tu estada en la casa quieres evitar que la vivienda huela a humedad la próxima vez, coloca en cada habitación pequeños recipientes con vinagre y bicarbonato. ¡Es un truco infalible!
¡Con estos pequeños trucos encontrarás tu segunda residencia siempre perfecta!